No sirvo para nada, no lo entiendo, no hago mas que sembrar y trabajar duro y no recojo los frutos, ni siquiera soy productiva, el dinero no me llega, nadie me entiende.

Stop. Stop. Stop.
Ha llegado el momento de respirar hondo y revisar ese diálogo interno, esas expectativas, y ya que lo hago, hacerlo de una forma positiva, productiva, y de dar las gracias.
Hace unos meses participé en un sorteo de libros gracias a David Soler y Empresa Activa y me tocaron! Eran tres: