Estos días se aunan dos impulsos: el “espiritual” y el consumista.

1. Aunque las muñecas de Famosa ya no se dirigen al portal, son días festivos, con momentos de espera y propósitos, con análisis y autoanálisis (incluso el primero: ¿has sido bueno este año? ¿los Reyes te traerán todo lo que has pedido o también carbón?) Hay ilusión de compartir con las personas queridas y demostrarles nuestro afecto con un detalle. A esto se le llama espíritu navideño.

2. Estos días tiramos de “Lexatín tin tin tíiiinnnnnn (para las histerias y las ansiedades que produce el arrejuntamiento familiar)” (gracias @arati); fastos de todo tipo, “pues a los niños de mi clase no les traen la PSP, les traen la Play3”, “esos que cenan pavo de segunda con cava de tercera”. A esto, también.

Os voy a contar mi idea de espíritu navideño, ése que trabaja de diciembre a diciembre sin descanso porque 1 y 2, ¿sólo pasan en Navidad? Quizá el espíritu navideño es simplemente pasión por lo que hacemos.

Un fin de semana de noviembre, antes de cualquier conato de promoción navideña, fui a FNAC a comprar un regalo a un niño de cinco añitos. Me decidí por un libro precioso, con ilustraciones cuidadísimas, desplegable…. Lo mismo debió de entender la chica de la caja que, de repente, dijo ¿puedo verlo?. Con un mimo tremendo fue abriendo las páginas, desplegando los dibujitos mientras comentábamos lo importante que nos parecía que para que los niños adquieran afición por la lectura es importante empezar por libros que les despierten los sentidos, les atraigan, les diviertan.

Nadie en la cola se quejó.

Estaba llevando a cabo el acto más claro del consumo: pagar por un producto.

Cuando le dije “gracias” y me contesto “a ti” había más en la frase que un formulismo social.

Por

– la amplitud de gama

– las promociones RELEVANTES vía SMS

– la tarjeta de fidelización y sus ventajas

– los conocimientos de los dependientes                   voy a FNAC.

Por

– cosas como ésta                                                   vuelvo.

Por eso la Atención al Cliente es el nuevo Marketing. Porque  la ilusión mueve el mundo.