Con ganas, ilusión y mariposas en el estómago os presento mi nuevo proyecto “profesiovital”: Wide Marketing.

Un equipo multidisciplinar de profesionales hemos decidido unirnos para presentar una propuesta mejor que la suma de nuestras individualidades. Wide se define como “marketing estratégico de visión panorámica. Estrategias conectadas para crear relaciones integrales y significativas entre marcas y personas.”

Nuestro propósito es ofrecer servicios de marketing y comunicación con una mirada amplia. Una estrategia alineada con las necesidades del cliente pero a la vez un poco “outsider” sabiendo que a veces hay que tener un pie en la frontera y que en otras ocasiones todo el peso recaerá en el bagaje de auténticos especialistas con años de experiencia. Trabajamos en diferentes áreas: estrategia, marketing, comunicación, diseño gráfico, tráfico e inteligencia, optimización web o gestión de proyectos online.

Hasta aquí lo objetivo, la presentación. A partir de aquí, mis impresiones.

Nunca imaginé que trabajaría por cuenta propia, era una posibilidad que estaba “out of my box”. Como gran parte de mi generación, fui socializada en la idea de que había que trabajar para grandes y buenas empresas que se encargarían de proveerme de una carrera profesional de acuerdo a mi esfuerzo y valía, con ingresos proporcionales a lo anterior. Las empresas eran sólidas, los puestos de trabajo estables y las posibilidades inmensas. Lo contrario era la inestabilidad y la entropía, eso daba mucho miedo, no se puede, caca. ¡Ay, pajarillo!

Con el paso del tiempo y la experiencia vital cada vez cobra más importancia el proyecto, la motivación, el poder “hacer cosas”. Pasar de una empresa tricentenaria a una start-up fue el primer paso de esa evolución “profesiovital”. Te entra el gusanillo de levantar desde cero, imaginar un hogar donde solo hay ladrillos, ponerte en la piel del otro e ingeniártelas para llegar a él, a que se fije en tí, a interesarle.

Gracias a la gran crisis me permito revisar esos paradigmas inamovibles y me doy la oportunidad para decir ¿por qué no intentarlo de otra manera? Si el amor en tiempos del cólera es posible ¿por qué no van a ser posibles nuevas ópticas en tiempos convulsos?

Quizá es el momento de decidir que:

  • no todo está dicho, no todo está hecho

  • nuestras ideas son el motor de nuestras vidas

  • nuestros sueños se pueden llevar a la práctica eligiendo con quién y con qué valores

  • si queremos salir de donde estamos, la mejor manera es dar un paso adelante

  • podemos construir y crear valor para nosotros y para nuestro entorno, en círculos concéntricos

A mí me mueve algo todas las mañanas, por las tardes y cuando toca #turnodenoche. Ahora en mi bio pone: “me apasiona lo que hago y hago lo que me apasiona”, y además tengo la enorme suerte de compartir proyecto con personas que lo llevan a un nivel superior, humano y profesional. Hay privilegios por los que merece la pena luchar.

Sabemos que no será fácil, vamos a necesitar suerte, apoyo y confianza.

Si queréis saber un poquito más sobre lo cómo pensamos podéis visitar nuestro blog, o mantenernos en contacto en Twitter, Google+ o Pinterest. Y, como siempre en este blog, cualquier opinión, aportación o comentario será muy agradecido.